Carta abierta a un ¿sujeto peligroso? (III)

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-También la medida de seguridad consistente en el estado de libertad vigilada parece carecer de limitación temporal ya que el Art.104-3.2 permite prorrogar esta situación por periodos sucesivos de cinco años sin definir el número de veces que se pueda reponer esta medida y sin basarse en razonamiento científico ni legal objetivo y siendo por tanto contrario al principio de seguridad jurídica.

– Con el Art. 104 continúa el sometimiento a normas represivas con la obligación de acatar obligatoriamente un tratamiento farmacológico ambulatorio. Siendo ésta otra medida de seguridad, el tratamiento podrá imponerse a perpetuidad y en caso de negativa o quebrantamiento de la medida, todo aquél que haya sido diagnosticado de enfermedad mental y se encuentre en libertad vigilada se verá forzado a presentarse regularmente ante el psiquiatra que el Tribunal designe y a aceptar el tratamiento que le prescriba, a riesgo de serle impuesta medida de seguridad de mayor gravedad.

-Estos y otros muchos puntos de este Proyecto de Reforma del CP – como la variación del sistema vicarial que impone el cumplimiento de las medidas de seguridad con anterioridad a las penas privativas de libertad o el internar a personas que se califican como peligrosas junto a pacientes que no tengan esta etiqueta (¿no son peligrosos también para ellos?).

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Incluso la no existencia de las necesarias Unidades Psiquiátricas Penitenciarias -donde cumplir las medidas de seguridad- y la ausencia de instalaciones, personal especializado y medios físicos necesarios para la aplicación de las nuevas normas (te recomiendo la ponencia del Profesor Luis Fernando Barrios Flores, miembro del equipo sanitario del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante, titulada “La reforma del código penal en el ámbito de la salud mental” ) pone en entredicho la necesidad y la idoneidad de las reformas pretendidas con respecto a las personas con enfermedad mental.

-Y tal vez, se me esta ocurriendo, que la razón primera de esta sarta de sinrazones está en la Exposición de Motivos del Anteproyecto del Código Penal. En dicha Exposición el Legislador ( léase Gobierno ) expresa la voluntad de “lograr un sistema legal que garantice resoluciones judiciales previsibles y que además sean percibidas por la sociedad como justas…” Es posible que aquí esté la explicación de la utilización de medidas de seguridad privativas de libertad ante la previsible peligrosidad del sujeto.(Previsión que nadie garantiza que vaya a concretarse)

-Si las resoluciones judiciales deben de ser previsibles…¿para que celebrar un costoso proceso judicial que garantice el derecho jurídico de contradicción y la seguridad jurídica del individuo? Bastaría con que el órgano judicial competente delimitase el perfil delictivo del sujeto y aplicase el criterio y la pena conforme a las convenciones sociales y los estereotipos asumidos y en función del delito -aún no cometido- que estos convencionalismos vaticinan como seguro.

-Por tanto identificar lo previsible con lo justo es dejar el peso de la razón legislativa en el tejado de la sociedad civil, forzando la redacción de leyes que sean acordes a las ideas preconcebidas y a los prejuicios que el propio legislador comparte, imbuye y promueve entre la población.

– De esta manera basta con reunir y difundir todos los mitos y creencias sobre la relación de la enfermedad mental con la peligrosidad, la violencia, la agresividad y los comportamientos sociopáticos y alimentar el miedo, ya endémico hacia este colectivo, para que el subconsciente social asuma y reclame como justas y necesarias las medidas de seguridad punitivas y perpetuas, aunque sean aplicadas a individuos que -sin haber cometido ninguno de los horrendos crímenes que se estiman probables entre los de su grupo- son considerados, sin ninguna base, como sujetos peligrosos que ponen en riesgo la seguridad del ciudadano de a pié.

-No hay nada más fácil que buscar “chivos expiatorios” entre los colectivos marginales para que carguen con la responsabilidad de las lacras sociales y de las conductas reprobables. Creando así entre la mayoría de la población una sensación de falsa seguridad y de absoluta impunidad a la hora de responsabilizarse de los actos delictivos de mayor o menor gravedad.

-Espero que tu grado de estupor y expresión de estupefacción no te asusten cuando veas la cara de ese tipo que te contempla al otro lado del espejo, que te contempla boquiabierto a ti y a todos y cada uno de nosotros. Te saluda atentamente este remitente.

(Continúa)

Posted by Bernardo. (Las opiniones e informaciones vertidas en este post se hacen a título personal y no pretenden representar la postura oficial sobre el tema de la Fundación Rey Ardid)

 

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