El Dr. Ausejo participa en las Jornadas sobres autolisis en población joven

 

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Un momento del seminario sobre Suicidio Adolescente

 

Durante 10hrs los pasados días 24 y 25 de marzo se llevó a cabo una acción formativa organizada desde FAIM (Fundación para la Atención Integral del Menor), que reunió a 55 profesionales de distintas instituciones, para abordar las conductas suicidas en general y en particular en el ámbito de los adolescentes y los jóvenes.

Contamos para esta acción formativa que tendrá continuación en el mes de octubre, con Jon García Ormaza y con Ángel Estalayo (Psiquiatra y Psicopedagogo respectivamente). Ambos desempeñan su trabajo profesional en recursos del País Vasco.

La primera impresión recogida al finalizar, es que el curso se adecuó a las expectativas de los asistentes.

Intentar resumirlo en esta información resulta complejo y simplemente trataré de resaltar algunos de los asuntos relevantes a los que ellos se refirieron.

Se hizo hincapié en la idea de que no se podrá evitar de forma total el suicidio de una persona. Algunas personas que intentaron suicidarse de forma grave y no lo consiguieron refieren que “lo veían venir”, y que “era inevitable”.

Que resulta imprescindible preguntar siempre. De forma oportuna, con tacto, con cuidado, con interés. El suicidio es una posibilidad real.

El 50% de las personas que se suicidan, habían tenido intentos previos.

Es imprescindible atender a los jóvenes con rasgos depresivos. La depresión en adolescentes, y la desesperanza son indicadores que no se deben pasar por alto. Cuanto más inteligente la persona, más riesgo (en este contexto).

Es preciso recoger aquellas señales que resultan significativas; historia psiquiátrica, consumo de drogas, tratamientos psicofarmacológicos,..

Atención a las situaciones especialmente estresantes; ingreso en un centro, abstinencias forzadas al consumo de sustancias, problemas sobrevenidos,..

Es necesario poder poner palabras, y afrontar los miedos que nos puede generar el manejo inadecuado de algunas de nuestras emociones.

Una conducta de aislamiento debe ponernos en situación de alerta en contextos en los que existe riesgo (encierro, rasgos de patología mental, depresión, abstinencia en el consumo de tóxicos, acontecimientos estresantes,…), podemos afirmar que está pasando algo.

La suma de impulsividad y de desesperanza  resulta una combinación compleja.

El acompañamiento constante es una medida de prevención eficaz.

El suicidio como salida a una situación intolerable; no quería sentir más, no podía más.

Tratando de concluir  estas líneas se podría decir que es clave pensar que puede suceder, estar alerta; pruebas que nos orientan, escucha activa preguntando, recogida pormenorizada de la información priorizando los antecedentes que puedan existir. Hablar de los temores que nos enredan a los profesionales; miedo a que nos suceda, sentirnos culpables, limitaciones que no expresamos, asuntos que pueden resonar en nuestras vidas,…

Se sugirió que existían dos tipos de profesionales los que conocieron suicidas y quienes los van a conocer.

http://www.fundaciondelmenor.org/

Dr. Ausejo

Psiquiatra Unidad Estancia Media

Fundación Rey Ardid

 

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